Las Abesanas estaba a punto de abrir sus puertas… Prevista para el 4 de abril, la inauguración se canceló igual que muchos eventos. Mientras, la naturaleza sigue su ciclo…
Más que nunca, se hizo obvio la diferencia entre vivir en la ciudad o en el campo. A pesar de que las normas se aplicaron sin distinción ninguna del lugar (¡se prohibió dar paseos por los caminos y bajar a las huertas, eso que estas dos actividades se pueden practicar manteniendo una distancia de seguridad mucho más clara que estando en el supermercado!), poder salir de casa y observar cada día el ciclo de la naturaleza es y ha sido de gran ayuda para combatir la soledad…
Para este primer artículo, a defecto de poder compartir las imágenes y anécdotas de la inauguración, quiero compartir fotografías de los alrededores inmediatos. Tomé esas fotografías desde finales de marzo cuando empezaron a salir las primeras orquídeas…
De hecho, esta primavera es muy generosa y confirma el refrán “Marzo ventoso y abril lluvioso hacen a mayo florido y hermoso”.